Cine

Paterson: un film que todo escritor tiene que ver

Sí, puede que no haya nada de malo con un reino o una república
Donde nadie lea poesía,
Pero definitivamente hay algo malo con una donde nadie la escriba.
—Stefan Themerson

La mayoría de las películas sobre escritores emergentes tienden a caer en dos categorías: o son historias sobre el éxito o sobre el fracaso. Una de mis películas favoritas al respecto es una donde una fanática psicótica secuestra a su autor favorito y lo obliga a escribir para ella, lo cual podría estar en ambas categorías, dependiendo de tu perspectiva respecto al éxito o al fracaso.

Y luego tienes el film Paterson de Jim Jarmusch, que no trata ni de ganarse la lotería editorial ni de fracasar miserablemente. No es una historia sin esperanza pero tampoco es excesivamente esperanzadora. Es, de hecho, la película más realista sobre un escritor que he visto. Si eres escritor o poeta, y en especial si te sientes desanimado respecto a tu escritura, tienes que ver Paterson.

La película cuenta la historia de un jóven llamado Kylo Ren Paterson (Adam Driver) que casualmente vive en Paterson, New Jersey. Paterson adora a William Carlos Williams, uno de los personajes más famosos de la ciudad y de la poesía norteamericana moderna y contemporánea. De hecho, un poema del autor, también llamado Paterson, aparece en distintas escenas de la película, la cual, por si no lo habías notado, también se llama Paterson.

Si le preguntas a Paterson a qué se dedica, él responde que es un chofer de autobús. Pero Paterson también es un poeta. Sus poemas no son buenos pero tampoco son tan malos. Algunos tienen sus momentos. El siguiente poema es mi favorito del film, lo comparto en inglés porque como dicen en la película: “la poesía traducida es como tomar una ducha con un impermeable”.

Paterson vive con Laura (Golshifteh Farahani), una mujer complicada pero maravillosa, quien crea arte con abandono. Su arte no es bueno pero tampoco es tan malo. Tiene sus momentos. Sin embargo, hay una lección importante que aprender Laura, un personaje que encuentra satisfacción y hasta gozo—a veces un gozo absurdo o hasta estúpido—en la mera creación del arte, y quien cree honestamente que no solo ambos pueden hacer todo lo que quieran sino que también eventualmente lo harán.

Paterson hace lo que la mayoría de los escritores—no esos escritores cuyo nombres son famosos, aunque estos también—hacen: escribe, para sí mismo, en secreto. Escribe antes de comenzar a trabajar, durante su hora de almuerzo, y a veces después de trabajar. Paterson escribe en los momentos que tiene disponibles para sí mismo, los momentos que no son dilapidados por su trabajo, su relación con Laura, o con la rutina insatisfactoria de su vida.

Paterson no parece querer lograr algo con sus poemas. No los quiere publicar o compartir con nadie, excepto con Laura. Él solo los escribe, sale a tomarse una cerveza cada noche, y despierta toda las mañanas junto a la mujer que ama.

Creo que acabo de describir mi vida ideal en una oración.

Paterson no termina con un contrato editorial al final de la película. Ni siquiera recibe alguna apreciación externa por sus poemas, excepto por Laura, quien no tiene unos estándares muy altos en lo que respecta a la belleza. Justo cuando comienzas a creer que estás viendo una película lenta y tranquila, una crisis lleva a Paterson a un desconcierto descorazonador—aunque con la estoica actuación de Adam Driver, es difícil darse cuenta de ello. Hay un momento donde un completo extraño lo reconforta, ofreciendo una perspectiva fresca a su problema. Y así pasan los días.

Y así, Paterson deja a su protagonista más o menos donde comenzó al principio de la película. Todos sus días escribiendo están cumpliendo un propósito, aún si no es lo que el mundo definiría como “éxito”.

Todo escritor necesita el mensaje de Paterson

Paterson es una historia que plantea que el proceso creativo puede y debería ser suficiente. Los aprendizajes son brutalmente honestos pero son cosas que todo escritor necesita escuchar: probablemente no te harás famoso, algunas veces te sentirás como un impostor, probablemente tendrás que quedarte con tu trabajo de oficina, algunos días serán aburridos, algunos poemas serán malos, algunos serán buenos. Y todo eso está bien. Así es como debería ser o… más importante, así es como es.

Después de “Extraños en el Paraíso”, estaba decepcionado del trabajo reciente de Jim Jarmusch. Pero este film es un retorno a la perspectiva que mejor trabaja. Y así como la historia que cuenta, no tiene una fama significativa, comparada con películas que tocan el mismo tema. Pero todo eso está bien. Así como sus protagonistas, me contento con ser una de las pocas personas que aprecia (o conoce) la película.