Filosofía

La Filosofía de una Vida Racional

El estoicismo es invaluable para navegar el mundo moderno con de control sobre el timón. Más que cualquier otra cosa, la filosofía de una vida racional me ha ayudado a lidiar con el hecho de vivir en un régimen dictatorial moderno. Ésta es la segunda parte de esta entrega sobre el estoicismo. En este artículo, profundizaré en más principios del estoicismo y compartiré unos recursos para aprender más sobre él.

Reflexiono sobre mi propósito

Reflexionar sobre mi propósito en la vida fue una cuestión un tanto profunda. Una interrogante que muchas veces no tiene una respuesta sencilla. Es algo que he ponderado durante años, y hasta ahora he acumulado una pequeña cantidad de conclusiones sobre cuál es mi propósito en la vida—todo se resume en el número 42. Desde el momento que me despierto cada mañana, intento que todo lo que hago sea en línea con ese propósito.

En el amanecer, cuando tienes problemas para levantarte de la cama, dite a ti mismo: “Tengo que ir a trabajar-como ser humano. ¿De qué me puedo quejar, si voy a hacer aquello por lo cual nací-las cosas por las cuales vine al mundo? ¿O acaso para esto fui creado, para resguardarme bajo las sábanas y quedarme abrigado?

¿Así que naciste para sentirte “bien”? ¿En vez de hacer las cosas y experimentarlas? No ves a las plantas, los animales, los pájaros, las hormigas, las arañas y las abejas realizando sus tareas individuales, poniendo orden al mundo, de la mejor forma que pueden? ¿No estás dispuesto a hacer tu trabajo como ser humano? ¿Por qué no estás apresurándote a hacer lo que tu naturaleza te pide?

Cuando te cueste trabajo levantarte de la cama en la mañana, recuerda que tu característica definitoria—lo que define a un ser humano—es trabajar por los demás. Incluso los animales saben cómo dormir. Y es la actividad característica la cual es más natural-la más innata y satisfactoria.

—Marco Aurelio, Meditaciones.

La procrastinación es mi enemigo

Una vez que comencé a explorar el mundo del estoicismo, el manejo de mi tiempo se convirtió en algo muy importante para mí. Google Calendar se volvió mi aliado. No quise desperdiciar más tiempo, invirtiéndolo en cosas que no están en línea mi propósito en la vida. No es sorpresa que esto pone en una luz muy negativa a la procrastinación. Procrastinación es un término que significa “dejar de hacer algo que es importante para hacer algo que parece urgente o quizás no tan importante, lo cual es un perfecto ejemplo de permitir que mis emociones controlen mi proceso de toma de decisiones”. Quiero hacer otra cosa porque lo que es importarte para mí en este momento quizás no es tan “divertido”. El resultado final es que termino desempeñándome mal en esa actividad importante. La mejor forma de acercarse a este

La mejor forma de asumir este problema es comenzar a trabajar en las tareas importantes tan pronto como se nos presenten. Aún si los primeros pasos no son perfectos, la mayoría de las veces siento que es mejor que no hacer nada durante ese tiempo.

Estoy presente en cada momento

Cuando permito que me saquen del momento, me permito operar por instinto y el instinto está frecuentemente guiado por la emoción. No respondo a las cosas racionalmente y en su lugar, me baso en las reacciones más instantáneas para lidiar con el mundo real. En resumen, tomo mejores decisiones y le saco mayor provecho a cualquier situación si estoy presente en el momento.

¿A qué le llamo estar presente en el momento? No importa lo que estés haciendo, enfócate en ello. No le permitas a tu mente divag—¡OH, MIRA! ¡UNA ARDILLA!

La ardilla y yo somos amigos.

¿En qué estaba?

¡Ah, sí!

No inviertas tu tiempo pensando en alguna otra cosa—si tu mente está en otro tema, ponlo por escrito para que no te distraiga y piensa al respecto luego, cuando puedas enfocarte en ello en vez de dividir tu atención. Me ha servido mucho tomarme el tiempo cada día para meditar y hacer de este ejercicio un hábito, así como permitirle a mi mente divagar y hacer lo que hace mejor, pensar, sin limitaciones y sin juicios… pero cuando no estoy ocupado en una actividad importante que necesite mi concentración.

Si estoy presente en el momento, es más probable que construya relaciones más fuertes y tome buenas decisiones. Si estoy distraído, es más probable que tome peores decisiones y le saque menos provecho a cualquier situación.

Incidentalmente, ésta es la razón por la cual desactivé casi todas las notificaciones de mi teléfono.

Los Cinco Por qué

Si eres un lector asiduo, ya sabes que todo comienza con un por qué. Y aún cuando me encuentro a mí mismo desarrollando estas prácticas, también me doy cuenta que reacciono emocionalmente o sin pensar en varias ocasiones. Siento las ganas irracionales de algo, me afecta algo que no debería afectarme, o me molesto.

Esas emociones son completamente normales. El objetivo del estoicismo no es ser un Cybermen sin emociones, sino comprender esas emociones, de dónde vienen, a qué dedican el tiempo libre y entonces tener una mejor capacidad para tomar buenas decisiones cuando algo similar surja en el futuro.

Siempre que intento descifrar un deseo o una respuesta emocional, usualmente uso una técnica cuando escribo que me gusta llamar “los cinco porqués”. Me pregunto por qué me siento de x forma, y luego por qué, y luego por qué, y así sucesivamente. Casi siempre, para el quinto “por qué”, ya estoy llegando a una conclusión. Usualmente me encuentro ante algún tipo de reto o conflicto en mi vida, algo que realmente puedo procesar o lidiar o reflexionar al respecto. Cuando soluciono el problema, entonces inevitablemente la respuesta emocional desaparece, lo que cual me permite tomar decisiones más razonables.

La Virtud Más Grande es una Vida Racional

Las decisiones tomadas por impulso y emoción usualmente suelen tener consecuencias negativas. Las emociones nublan mi mente de ver los posibles fallos en una decisión o de ver algunos beneficios a largo plazo. Idealmente, tomo las mejores decisiones posible en cada situación. Pero eso es un ideal, por supuesto. Un ideal al que nunca alcanzaré con perfección, pero uno por el que puedo esforzarme por alcanzar y acercarme con el tiempo.

¿A qué llamo una vida racional? Una vida racional es aquella que me lleva a completar mi búsqueda épica tanto como sea posible porque estoy tomando decisiones que me impulsan en esa búsqueda. Casi siempre, esto significa tomar decisiones inteligente en línea con mis objetivos, mis sueños y mis metas. Se trata de tomar decisiones racionales a medida que trabajo por mi propósito en la vida.

Leer más sobre el estoicismo

Si he logrado interesarte en el estoicismo y lo ves tan valioso como yo, he complicado una lista de libros y materiales que valen la pena leer al respecto, para guiarte y comenzar tu camino en el estoicismo. Puedes encontrar esa lista en mi nueva sección de recursos.

No tengo la expectativa de que te suscribas completamente a una vida de puro estoicismo, ni yo mismo pacto con una vida así. Pero eso no significa que no hay una gran cantidad de aprendizajes sobre el crecimiento personal y lograr nuestros objetivos en el estoicismo. A medida que leo y reflexiono más al respecto, cuento con más ideas de como mejorar mi vida y tomar mejores decisiones, en especial en cara a mis retos, a la tentación y al caos que, tristemente, domina mi vida.

Te invito a tomarte el tiempo no solo a reflexionar un poco en el estoicismo y cómo puede ayudarte en tu propia vida, sino también en echarle un ojo a las lecturas adicionales que he compilado. El estoicismo me ha ayudado personalmente en mi búsqueda y creo que estos principios, pueden ayudarte a ti también, querido lector.

Y si ya conoces algo del estoicismo ¿Qué has leído al respecto? ¿Hay algo más que no haya mencionado? ¿Algo que quieras agregar? Vamos a discutirlo en los comentarios.

Hasta entonces, gracias por querer saber más hoy que ayer. 🙂